31 marzo 2009

La insoportable levedad del Cine (Español)

Ya está en marcha la máquina. Antes que nada tenéis que perdonarme por estas dos semanas sin vomitar palabras en mi diario. Darle vida a una película es más difícil que arrancar una vieja motosierra ante la inminente amenaza de zombies. Pero ahora, por fin, ya oigo ese pequeño rum-rum tranquilizador, es la película, que como el cuerpo de la novia de Frankenstein pide a gritos que le den la vida. (Que MetafóricoTimBurtiano estoy hoy)


Los libros de cine no lo dicen, están demasiado ocupados con Potemkin y la puñetera secuencia del carrito que se cae por las escaleras. El cine es un arte/negocio terriblemente frágil. Mi sensación es que funciona igual que la bolsa, o como un soufflé en el horno que puede hincharse o desinflarse... ¡O mejor! Es igual que el orcate de París Hilton, es imprevisible.

Es decir, de repente puedes estar meses con el productor pidiéndote que reescribas el guión porque "no conecta", porque tal televisión ha dicho que "le faltan chistes" o que es "demasiado violento". De repente llega un día en que todo el mundo se pone calentón con la película (Muchas veces ese día nunca llega) no sabes porque extraña razón lo que antes no funcionaba en el guión ahora "sí funciona de puta madre" y todo el mundo quiere poner dinero para la película.

Os voy a poner un ejemplo. Una vez escribí un guión de un Spaguetti Western. Hace unos 7 u 8 años. Había un director apasionado "atado" al proyecto y posibilidad de rodar en ingles, es decir era (Repetid conmigo) "Una Co-producción". La película estuvo en el limbo durante un año porque "no es el momento del Western, a la gente joven no le interesan las pelis de vaqueros", hasta que Alex de la Iglesia anunció que iba a rodar "800 balas" y de repente "Sí que era cool hacer un Spaguetti Western".

A todo esto era uno de mis primeros guiones y yo tenía tantas ganas de escribir que hubiera escrito una película sobre contables polacos si me lo hubieran pedido. Con esto quiero decir que adoro a Peckimpah, a Leone y a Eastwood pero el Western no es mi género favorito. Aún así escribí el guión lo mejor que pude y creo que quedo bien. Así que, de repente, "íbamos a hacer la película" era un Western crepuscular y necesitábamos "Famosetes crepusculares". Mandamos el guión a Clint (No es broma) a Charles Bronson, a James Coburn... Y esperamos.

Bronson dijo que le encantaba el guión pero que quería pensárselo (Es decir quería tiempo para pensar:¿Quien coño son estos hijos de puta y que han hecho que merezca la pena?) Por otro lado Clint Eastwood, en su linea, no dijo nada. Y finalmente James Coburn dijo que sí... ¿Qué? ¿El mismo James Coburn que acababa de rodar con Nick Nolte y Paul Schrader? Déjame que lo repita "James Coburn dijo sí". Debería haberme hecho una camiseta con ese lema. El caso es que de repente "estábamos calientes". Apareció más pasta de diferentes sitios, Bronson se lo pensó mejor y dijo que también le interesaba.

Yeeeeja! "Spaguetti Western" había arrancado! Íbamos a rodar!

¿Qué paso? ¿Por qué esa película no está en las polvorientas estanterías de los pocos videoclubs que quedan con vida?

La respuesta es muy fácil: James Coburn se murió dos semanas después de decirnos que sí.

Supongo que es una gilipollez pero a veces me gusta imaginarme al viejo Coburn sabiendo que iba a cascar pronto pero con la ilusión de retomar su personaje de "Los 7 Magníficos".

El caso es que Bronson se acojonó y se bajó del barco. El souffle comenzaba a desinflarse. Pocos meses después Alex de la Iglesia estrenaba "800 balas" (Estupenda peli, por cierto) y se daba un hostiazo en taquilla. Ese día nuestra película se murió del todo.

El cine es "insoportáblemente frágil". Hay tantas películas que no veremos. Es una industria construida sobre los deseos y la imaginación, sobre algo que no existe. Como decía, es como la bolsa, como el interior de un Souffle o como el orcate de Paris Hilton. Nadie sabe realmente como funciona, qué lo mueve, es algo incontrolable e impredecible. Así que "date con un canto en los dientes" por todos los marrones y problemas que nos esperan durante el rodaje de "Carne de Neón"... Cuando esté dándome cabezazos contra la pared porque la lluvia haya inundado nuestro decorado piensa que al menos, aún, "no se te ha muerto James Coburn".

Un abrazo para Ricard.

5 comentarios:

Martín Cabeza dijo...

Cuando tengas setenta años vas a ser el abuelo con las batallitas más raras del mundo. De todas formas creo que te mandaré a mis nietos para que se las cuentes.

Suerte y a por ellos...

El_Rafa dijo...

Siempre me he preguntado cómo se siente un actor sabiendo que a sus taitantos años está haciendo el papel de viejo decadente y crepuscular. Vale, la pela es la pela, pero no se, trabajar sabiendo que lo que unos entenderán como homenaje otros lo harán como "reirse del viejo"...

¿Para cuando Carne de Neón? He buscado en la mula y no la tiene todavía, qué barbaridad ;-)

Anónimo dijo...

Pacooo!!

has encontrado al final el burdel de carretera con luces de neon que tenias en mente??
ruedas al final en Madrid??

Mucha suerte... o mejor mucha mierdaa!!

Sergio dijo...

Peor que eso, es envidiarte por haber tenido la casi oportunidad de hacer una peli con James Coburn, y por que te contestara una carta Charles Bronson. Míralo desde un punto de vista positivo, muchos de nosotros, pobres oficinistas, ni siquiera podremos contar eso. Y quillo que estás rodando una peli allende los mares, no te quejes. Venga suerte, y dale un abrazo a tu hermano de mi parte.

Carlos J. Marin dijo...

Es increíble la de cosas que se quedan en el tintero o lo que pudo haber sido..

Al menos sabemos que Carne de Neón tira palante, que es todo un alivio...

Le seguiremos vigilando y apoyando, mister Cabezas!